jueves, 25 de septiembre de 2008

LA MANERA POÉTICA DE CONCEBIR EL MUNDO

La vida del ser humano resiste, a pesar de todo, las infinitas razones de hallarla ridícula, miserable o absurda. Tal vez esta resistencia, casi misteriosa, puede ser explicada tanto por la metafísica trascendente o inmanente, aunque ubicándose en una zona intermedia.
Esta aceptación de la realidad no del todo clara, es la que hacen diariamente aquellos que se apegan a la vida.
“Alegrémonos, porque lo peor es inevitable”, fue la conclusión a la que llegó el pensador francés, Clément Rosset, hace un par de años atrás, entrevistado por un periodista de Argentina. Esta forma de ubicarse “entre la lucidez y la alegría” supone aceptar la desilusión en forma anticipada, como modo de protegerse contra una desilusión posterior.
Es una forma de escepticismo que controla el deseo de huir hacia otra realidad. Y es una trágica aceptación, pero aceptación al fin, de la forma en que se da la vida.
Ésta aceptación de la realidad supone no permitir que algo se interponga entre lo que es y lo que debiera ser, dando por sentado concebir ese espacio intermedio, como la zona donde no es tan fácil que la desdicha haga pie.
Es decir, admitir que la desdicha proviene de aceptar el mundo tal como es, cuando lo acertado es concebir el mundo “como debería ser”.
En la postura inversa, es decir en la veneración de lo real, está la verdadera trampa. Y la desdicha provendría de aceptar el mundo bajo una mirada desencantada. Y esto sucede cuando se rechaza toda forma de ilusión, reemplazándola por una concepción extremadamente positivista. Esto es lo mismo que pretender erradicar la manera poética de concebir el mundo.
La postura inversa, suponer a la ilusión como un espejismo de lo que realmente es, tiene por resultado erradicar en forma total a la ilusión.
Esto explicaría la reflexión de Rosset: “la vida del ser humano resiste, a pesar de todo, a las infinitas razones de hallarla ridícula, miserable o absurda.”
Y es la postura que tenemos diariamente cuando nos apegamos a la vida.
Y es la postura que se da cuando concebimos el mundo de una manera poética.

3 comentarios:

Alicia Rosell dijo...

Rober... este es el artículo que publicaste en info y que yo te rebatí. Enseguida lo recordé... lástima que todo mi aporte en aquellos días desapareció... con mi salida de allá.

Un beso y una flor,

Alicia

susana dijo...

Interesante, para pensar realmente en la vida que es una misceláneaentre realidad, ilusión,
poesía y cataclismo... algo tan personal y genético, con tanto lugar común además...algo de lo que nos apropiamos al nacer y vamos resiliendo como podemos
para como bien dice en tu reflexión, enfrentemos y nos hagamos cargo de: "la postura que tenemos diariamente cuando nos apegamos a la vida".Un fuerte abrazo!

rober dijo...

Gracias por tu comentario Susana. Perdona la demora en contestarte. Es un blog que no frecuento, a diferencia del otro que tiene el mismo nombre.
Un abrazo, rober